El abogado Jaime Granados, defensa técnica del expresidente Álvaro Uribe Vélez, argumento que la señora Juez no está siendo imparcial, todo por el contrario se vislumbra una parcialidad sistemática, vulneración de los derechos fundamentales al debido proceso y a la legítima defensa, por lo que ésto afecta los intereses del expresidente Álvaro Uribe Vélez.
La defensa del exmandatario sacó una carta con la que espera demostrar que la jueza a cargo del proceso no goza de imparcialidad y que, al contrario, se ha mostrado alejada del principio de objetividad.
“Se perciben razones, motivos que permiten establecer que la imparcialidad de la señora jueza que preside este juicio, se encuentra seriamente comprometida. Y por eso, como garante del debido proceso, debe separarse del conocimiento del asunto”, afirmó.
Sin embargo, la jueza 44 de conocimiento de Bogotá, Sandra Liliana Heredia, contradijo ese planteamiento: “No va a encontrar ni una sola manifestación de la suscrita que no sea en cumplimiento a mis deberes. (…) En los 30 años que llevo ocupando unos cargos en la Rama Judicial de manera honrosa, nunca se me podrá tildar de interesada en los procesos a mi cargo. El único interés que me asiste es impartir una pronta administración de justicia”.
La jueza aseguró que el abogado Granados no sustentó “la causal de la recusación”, por lo que la rechazó de plano, permitiendo que la audiencia continuará con su curso.
Durante la diligencia y al responder a la recusación de la defensa del expresidente, la jueza aseguró que la quieren “crucificar” por adelantar su trabajo y prestarle atención al proceso, teniendo en cuenta que se encuentra próximo a prescribir, lo que obliga a la justicia a pisar el acelerador.
Lo que dijo el expresidente Uribe al irse de audiencia en su contra
Tras horas de la diligencia, Uribe decidió salir de la sala, no sin antes hablarle a la jueza.
“Quiero manifestarle, señora juez, mi preocupación por los tiempos y por las pruebas. (…) Me preocupa también un tema de nulidades de las víctimas”, le reiteró.
El expresidente también le manifestó a la juez que a “todos los jueces de Colombia” los ha tratado “con todo el decoro y todo el respeto”.
Luego, le hizo una solicitud: “En virtud de que muchas personas me acompañan, en virtud de que no vivo en Bogotá, yo le rogaría dispensarme de una asistencia presencial permanente“.
el abogado penalista Iván Cancino, rechazó la determinación de la jueza Heredia, pues iría en contra de la figura que está planteada en el Código Procesal Penal, en la Constitución y que, recordó, está hecha para protección de la imparcialidad del procesado. “Así como el impedimento es para protección del juez, la recusación es una causal para protección del procesado”, afirmó Cancino, que acto seguido expuso los motivos por los cuales los argumentos de la defensa merecían un trámite más profundo.
Para el letrado, es claro que se puede alegar, en cualquier estado del proceso, desde que se justifique la causal y los elementos y evidencias que la soporten, una recusación en ese sentido. “Jaime Granados hizo una exposición que pueden compartir o no, pero que cumple con todos los requisitos formales para que le tenga que dar trámite la señora jueza, por lo que no había ningún motivo para rechazarla de plano”, puntualizó el abogado.
Cancino, que ha seguido de manera atenta las incidencias de este proceso, indicó que si el equipo que representa al ex jefe de Estado presentó una causal de recusación, es porque “se piensa que la jueza no es objetiva”. Por lo que, desde su punto de vista, lo que procedía en derecho era darle trámite a la recusación; aunque le dio la licencia a que la defensa del exmandatario solidifique su argumento, con el fin de que pueda tramitar un nuevo recurso.
“Esperemos que la defensa interponga una tutela y esperemos que en la lógica, en la protección de la Constitución, a quien le toque la tutela, obviamente decida darle trámite. No tiene que aceptarla ni siquiera, sino darle trámite para ver si tiene razón o no la defensa de Uribe”, puntualizó el abogado penalista consultado por esta redacción, que con ello dio luces de lo que se avecina en este proceso, al que le restan ocho meses, aproximadamente, antes de que se pueda declarar su prescripción.





