Se le salieron los demonios a Abelardo de la Espriella en Caracol Televisión
El candidato a la presidencia de Colombia, Abelardo de la Espriella, que hasta la presente entrevista con Caracol había sabido disimular su soberbia y arrogancia, pero cometió el error de confrontar a los medios nacionales, entre estos Caracol, donde la sacaron el demonio de Talismán que lleva por dentro, éste lo delató ante la opinión pública dejándolo como un ser despreciable, prepotente y con ímpetu discriminatorio y ansioso de venganza política, al señalar de no come de negros, de indios e indígenas, y quiso retractarse e incluyó a los blancos, pero ya se le había zafado la cadena, había pelado el cobre, sacó el demonio que lleva por dentro, la soberbia lo traicionó y desnudó ante las cámaras, y esto solo provoca la autodestrucción política.
Durante la entrevista que lo delató y sacó sus demonios, De La Espriella aseguró que, si llega a la Presidencia, ordenará retomar el control militar de zonas dominadas por grupos armados y narcotráfico. Entre sus propuestas mencionó el reinicio de las fumigaciones de cultivos ilícitos, bombardeos contra campamentos de las disidencias y acciones armadas contra aeronaves y lanchas utilizadas para el tráfico de drogas.
El aspirante presidencial también se refirió a las protestas violentas y afirmó que permitirá las movilizaciones pacíficas, pero advirtió que actuará con contundencia frente a bloqueos y ataques contra la fuerza pública.
“Al que me cierre vías, al que atente contra la infraestructura, al que pretenda atacar a la fuerza pública (…) le voy a caer con mano de hierro”, dijo. Posteriormente añadió: “Y no copio de indio, no copio de negro, no copio de blanco”.
El Tigre, que terminará siendo un felino todavía no tiene claro en su pobre percepción mental que para llegar a la presidencia se debe tener frialdad, ser prudente y claro cuando elucubra sobre el conflicto armado que lleva en Colombia décadas de lucha armada, que en vez de incitar a la violencia debe ser un conciliador y gestor de paz para minimizar el conflicto armado con los grupos al margen de la ley y a las estructuras transnacionales del narcotráfico que son mafias de gran poder militar y capacidad económica para financiar una guerra con el Estado.
Un candidato que todavía no tiene la estructura política ni el poder electoral para llegar a la Casa de Nariño, está convencido que es el mesías, el enviado de Dios y que tiene la vara mágica para exterminar el narcotráfico en Colombia y que declarándole la guerra a los grupos subversivos se constituiría en el gobierno más ofensivo militarmente contra la subversión y puede terminar siendo victima de su propio invento.
Un tipo con este pensamiento no podrá ser jamás presidente de Colombia, que tiene mayor poder militar ilegal que el Salvador, país al que quiere imitar en temas de gobernabilidad y diseño estratégico en políticas de seguridad nacional.
El 31 de mayo de 2026 en horas de la noche el Tigre estará empacando maletas para salir del país derrotado y con el rabo entre las piernas y en ese mismo instante inició y terminó su vida política y ilusión desmedida de querer ser presidente de Colombia sin tener la experiencia, las charreteras y la madurez política para poder gobernar a un país tan complicado como Colombia, y mucho menos si está convencido que sin respaldos políticos y aliados estratégicos puede ser presidente de Colombia.
La mayor frustración de Abelardo de la Espriella, será el desgaste económico, físico, mental y emocional, de querer ser lo que no puede o mejor nunca podrá, y se sentirá traicionado por un pueblo que no lo llevó a la silla presidencial, pero lo que no sabe es que el pueblo también tiene sus propios intereses en un Estado Social de Derechos, y Abelardo de la Espriella, no es garantía para representar al pueblo colombiano, por consiguiente traemos a colación el viejo adagio popular que dice: “más vale malo conocido que bueno por conocer”, y “más sabe el diablo por viejo que por diablo”, entre tanto la gente va preferir votar por Iván Cepeda, siendo el candidato del presidente Gustavo Petro, que bueno o malo el pueblo sabe a que atenerse, o votar con Paloma Valencia, que saben que es la candidata de Álvaro Uribe Vélez y de la derecha, es decir, de los partidos de oposición al presidente Gustavo Petro, entre estas dos opciones el pueblo sabe como gobiernan o han gobernado los dos caciques, Álvaro Uribe Vélez y Gustavo Petro Urrego, estos dos caciques si saben como se gobierna y como llevar un candidato presidencial a la Casa de Nariño, pero con Abelardo de la Espriella, el pueblo no sabe a que atenerse, y puede resultar más dañino el remedio que la enfermedad.





