El reverendo De La Espriella, reunido con su gabinete ministerial, los de nunca. pero siguen siendo los de siempre
Suena retórico a la fraseo de encantadores de serpientes cuando se habla de un gobierno honesto, transparente, anticorruptos, cero burocracia, austeridad en el gasto y objetividad en la contratación estatal, esto sabe a café con leche y pan con mantequilla, a discursos de culebreros y mentiras piadosas.
Habría que analizar si la contratación estatal por primera vez será por meritocracia, si en los concursos de merito no habrán recomendados políticos de los de nunca, si a los senadores y partidos políticos que no fueron llamados a la cena del santo padre celestial y que tampoco fueron invitados a la misa ministerial del reverendo Abelardo De La Espriella y sus discípulos puritanos tendrían participación del gobierno honesto?.
Habría que preguntarse cuanto le durará el matrimonio al reventando De La Espriella con los congresistas y si hay buena reserva de mermelada para cuatro años de mandato del selor Abelardo De La Espriella y si en verdad el Congreso será un saludo a la bandera con las iniciativas que presente el reverendo Abelardo De La Espriella.
Habrá también que preguntarse si el gobierno del reverendo De La Espriella, soportará todas y cada una de las protestas y marchas que inician el 20 de julio de 2026, cuando tome posesión el nuevo Congreso.
Si en cuatro años de gobierno la administración del reverendo De La Espriella no registra un solo acto de corrupción, marcará un hito en historia política y administrativa en lo atinente a los bienes y recursos del Estado.
Ojala que Dios lo escuche y el Diablo se haga el sordo con todas las atrocidades planteadas por el reverendo De La Espriella antes de tomar posesión de su cargo y no termine siendo uno de los gobiernos más nefastos y mentirosos de la historia política de Colombia.
Dios no permita que por las acciones que tomará el reverendo De La Espriella en materia de seguridad y lucha frontal contra la criminalidad, el narcotrafico y las Bacrim, no termine Colombia en una guerra sin fin y un conflicto armado entre la fuerza pública y los grupos subversivos, siendo los más afectados la población civil que quedará en medio del fuego cruzado.
