Abelardo De La Espriella, se jugó el todo por el todo y se quedó sin oxigeno en la primera vuelta
El Tigre Abelardo De La Espriella, quien cargó el tanque al máximo en su intentona de ser presidente de Colombia, en su planeación estratégica en el ámbito político no midió la capacidad de oxígeno que necesitaba para ganar terminar la carrera por la presidencia de Colombia a dos etapas, una contrarreloj y la otra en montaña de alta categoría donde se necesita una gran preparación.
Comenzó con un discurso agresivo, mostrándose soberbio, déspota y egocentrista dando a entrever ante la opinión pública que el centro del universo era él y que todo giraba a su alrededor creyéndose Dios con rabia por la incredulidad de sus discípulas, alardeaba de acabar con las instituciones del Estado, entre estas, la Escuela Superior de Administración Pública, la Agencia Nacional de Tierras, la Agencia para la Reincorporación y Normalización (ARN), La Unidad Nacional de Protección, acabar con la educación pública, suprimir 700 empleos o contratos de prestación de servicios profesionales, obligar a los bachilleres a prestar el servicio militar obligatorio como requisito para ingresar a la Universidad, acabar en corto tiempo la JEP (Justicia Especial para la Paz) creada en lo acuerdos de paz firmado con las extintas Farc-EP, extraditar a todo el mundo, crear 10 Mega Cárceles, acabar con los programas sociales de Prosperidad Social, quitar el bono para los adultos mayores, acabar con el Sisben, quitar el mínimo vital, entre otras barbaridades de un tipo loco y sin conocimiento de la gerencia pública, solo por pasión y odio a las clases populares que es donde debe llegar la inversión social del Estado.
En ese recorrido de la primera etapa de la carrera por la presidencia de Colombia agotó todas sus energías mientras Iván Cepeda que es el mejor escarabajo en montaña guardó sus fuerzas para el remate y ganar la carrera en los premios de montaña alta categoría, siendo así que a medida que Iván Cepeda iba escalando, abelardo De La Espriella se iba quedando colgado, sin piernas, fatigado y sin oxigeno para poder terminar la carrera en su etapa final.

El Tigrillo se ahogó en su propia estrategia política, mientras corría la contrarreloj señalaba a los partidos tradicionales de politiqueros y que no quería sus apoyos políticos y menos estar cerca de esos vendedores de patria en algún evento público porque lo avergonzaban, que solo necesitaba el apoyo del pueblo y promulgaba ser el candidato del pueblo, independiente, que no necesitaba de la clase politiquera del país, y ese fue su error político, porque fueron lo votos de la derecha y del centro los que le endosaron la votación que obtuvo para ganar en primera vuelta, es decir, en la contrarreloj a Iván Cepeda.
Los cálculos no le dieron para ganar en primera vuelta, es decir, en la contrarreloj y sacar la mayor ventaja en el tiempo, en el cronómetro, y la distancia fue poca, o mejor la diferencia fue mínima.
Ahora en el premio de montaña de primera categoría Iván Cepeda lo va doblando en tiempo y en fuerza, tiene mayor oxígeno, va subiendo la montaña como si estuviera en terreno plano y al Tigre ya no lo ve cerca se le está alejando lo suficiente para dejarlo fuera de la carrera y cerca de la meta a 21 Kilómetros, va con buena hidratación, suficientes piernas para terminar cómodo la carrea por la presidencia de Colombia y llegar a la meta que está en la Casa de Nariño.
En la gran montaña se ve la meta a 11 kilómetros y el pedaleo de Iván Cepeda es mucho más fuerte que el de Abelardo De La Espriella, que ha ido quedando sin fuerzas, sin piernas para poder terminar la carrera, está sin oxígeno, en muy mal estado físico y lo más seguro es que su equipo lo retire de la competencia, pero el señor Abelardo De La Espriella, dice que terminará la competencia hasta el Kilómetro 21 a sabiendas que no tiene opción de ganarle la competencia a Iván Cepeda y más bien se acomodará en el senado a esperar prepararse mejor para el Giro de Italia, ya que no le puedo ganar a Iván cepeda el Tour de Francia que es una carrera muy exigente y Cepeda estaba muy bien preparado y es merecedor de ganar la carrera por la presidencia de Colombia y de posesionarse en la Casa de Nariño.





