La premura y el análisis de los jueces de primera instancia están quebrantando el ordenamiento jurídico.
El Tribunal Superior de Bogotá revocó el fallo con el que se le exigía al congresista ofrecer disculpas públicas a las madres de las víctimas de las ejecuciones extrajudiciales en el país.
El pasado 6 de diciembre, el juzgado 30 civil del Circuito de Bogotá le ordenó al representante a la Cámara Miguel Polo Polo ofrecer disculpas públicas por el irrespeto a la memoria de las víctimas de las ejecuciones extrajudiciales. Sin embargo, más de un mes después, el Tribunal de Bogotá revocó el fallo.
En su decisión, la Sala Séptima de Decisión indicó que el juzgado civil debió requerir previamente a Polo Polo para que se retractara de los hechos a través del proceso de rectificación. Además, el Tribunal consideró que no se logró acreditar que la negativa de Polo Polo a ofrecer disculpas públicas causara un “perjuicio irremediable”, que justificara la intervención del juez constitucional.
“Las publicaciones cuestionadas corresponden a un acto político dirigido a esclarecer la verdad histórica sobre los ‘Falsos positivos’, sin referirse directa o indirectamente a las víctimas, ni a la Asociación de Madres de Falsos Positivos (Mafapo)”, afirmó el Tribunal Superior en su sentencia.
Por otra parte, la Sala estimó que el video difundido por el representante pretendía exigirle a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) información precisa sobre las cifras de ejecuciones extrajudiciales en el país. Por eso, el Tribunal decidió revocar el fallo de primera instancia y declarar la tutela como improcedente.

Por falta de procedimientos legales y constitucionales estos desadaptados mal llamados representantes a la cámara, como el señor Polo Polo, se burlan en las narices de las autoridades judiciales, esto debido a la mala asesoría por parte de la víctimas de las ejecuciones extrajudiciales.





