Armando Benedetti se carga al hombro la consulta popular
El primero de mayo cuando se celebra el día internacional del trabajo y las clases obreras como de costumbres salen a marchar en todo el territorio colombiano, será tomado como referencia para socializar la consulta popular para la reforma laboral conjuntamente con las 12 preguntas que contiene la consulta y que serán radicadas ante el Congreso con el aval del pueblo.
Para los altos funcionarios del Gobierno del presidente Gustavo Petro no parece haber una sola duda, al menos de puertas para afuera, de que la consulta popular saldrá victoriosa de su paso por las urnas, pese a la oposición que hay en el Senado para su trámite. Aunque casos previos han dejado dudas sobre la posibilidad de que una iniciativa similar acumule suficientes sufragios para convertirse en normativa de la República, la Casa de Nariño ya le dejó claro al Congreso que no vacilará en materializar su apuesta.
Según el presidente y algunos ministros, la idea de apostarle a una consulta busca superar el “bloqueo institucional” que, según ellos, hay en este Congreso.
“Que sea el pueblo el que decida. Las leyes determinan cómo se convoca y qué tiempos tienen para hacer una consulta popular. Este Gobierno convoca a todo el pueblo a decidir”, señaló Petro en una alocución en marzo de este año. Además, es una teoría en la que vienen insistiendo desde la segunda legislatura, cuando cambiaron las fuerzas en el Congreso y los proyectos del Gobierno dejaron de pasar con facilidad. En otras palabras, cuando se desarmó la aplanadora de la coalición de Gobierno.
De acuerdo con la ley 1757 de 2015, la consulta popular puede ser convocada por el presidente, los gobernadores o los alcaldes, según el nivel de la decisión. La consulta debe hacerse con preguntas sobre temas de interés nacional y solo pueden ser preguntas con respuesta de “Sí” y “No”. En concordancia con eso, el Gobierno ya presentó las preguntas que, en efecto, están dirigidas a ese tipo de respuestas. ¿Cuáles son?
Según revelaron los ministros del Interior y del Trabajo, este es el cuestionario que podrían resolver los colombianos que salgan a votar, si la consulta finalmente llega a las calles:
- ¿Está de acuerdo con que el trabajo de día dure máximo ocho horas y sea entre las 6:00 de la mañana y las 6:00 de la tarde? Si o no.
- ¿Está de acuerdo con que se pague con un recargo del ciento por ciento el trabajo en día de descanso dominical o festivos? Si o no.
- ¿Está de acuerdo con que las micro, pequeñas y medianas empresas productivas preferentemente asociativas reciban tasas preferenciales e incentivos para sus proyectos productivos? Si o no.
- ¿Está de acuerdo con que las personas puedan tener los permisos necesarios para atender tratamientos médicos y licencias por periodos menstruales que son incapacitantes? Si o no.
- ¿Está de acuerdo en que las empresas deban contratar al menos dos personas con discapacidad por cada 100 trabajadores? Si o no.
- ¿Está de acuerdo con que los jóvenes aprendices del Sena y de instituciones similares tengan un contrato laboral? Sí o no.
- ¿Está de acuerdo con que las personas trabajadoras en plataformas de reparto acuerden su tipo de contrato y se les garantice el pago de seguridad social? Sí o no.
- ¿Está de acuerdo con establecer un régimen laboral especial para que los empresarios del campo garanticen los derechos laborales y el salario justo a los trabajadores agrarios? Sí o no.
- ¿Está de acuerdo en eliminar la tercerización e intermediación laboral mediante contratos sindicales que violan los derechos laborales? Si o no.
- ¿Está de acuerdo con que las trabajadoras domésticas, madres comunitarias, periodistas, deportistas, artistas, conductores, entre otros trabajadores informales, tengan acceso a la seguridad social? Sí o no.
- ¿Está de acuerdo en promover la estabilidad laboral mediante contratos a término indefinido como regla general? Sí o no.
- ¿Está de acuerdo con constituir un fondo especial destinado al reconocimiento de un bono pensional para los campesinos y campesinas? Si o no.
Un elemento importante es que la consulta popular no debe pasar por control previo de la Corte, según explicó Alfonso Portela, experto en derecho electoral. El control del alto tribunal es después de que se realice. Es decir, después de que los ciudadanos que salgan a votar.
La consulta popular será aprobada y de obligatorio cumplimiento cuando “la pregunta sometida al pueblo haya obtenido el voto afirmativo de la mitad más uno de los sufragios válidos, siempre y cuando haya participado no menos de la tercera parte de los electores que componen el respectivo censo electoral”, explica la norma.
El propio ministro del Interior, Armando Benedetti, reconoció que el gobierno Petro no cuenta con las mayorías en el Senado para que se dé el visto bueno del texto de 12 preguntas de la consulta popular.
“No las tenemos, pero soy optimista en que sí. O sea, ustedes están conscientes porque lo han expresado aquí, de que esas preguntas son loables y deberían pasar y son necesarias, porque son con base en convenios internacionales y con fallos de la Corte Constitucional, ¿por qué el Congreso diría que no?”, dijo el alto funcionario del gabinete del presidente Gustavo Petro.





