Fernando Fiorillo, no tiene contendor para la alcaldía de Soledad.
Después de las grandes tormentas y los más altos niveles de corrupción encarnados en el exsenador Eduardo Pulgar Daza y toda la red de sequito que lo han adulado y endiosado al mejor estilo de los rituales que honran al Satán. Se verá caer a pedazos una administración al cierre de un ciclo de ingobernabilidad palpable e irracional encarnado en la señora Alcira Sandoval Ibáñez, como alcaldesa de Soledad y su nefasto gobierno el cual será exterminado políticamente y de por vida de Soledad.
Sin temor a equivocaciones el mejor perfil para sacar a Soledad del desgreño financiero y la situación critica en su estado fiscal y proyectar una ciudad competitiva en la Región Caribe tomando como referencia la gestión del alcalde Distrital de Barranquilla, quien ha desempeñado una gestión con resultados muy a pesar que falten muchos ítems en desarrollo social y estructural en sus planteamientos de gobierno.
Al igual que temas muy complejos como el de la seguridad en el Distrito de Barranquilla, adoptar un sistema de red hospitalaria con estándares internacionales en prevención y atención prioritaria en todos los sectores sociales y más aún en los menos favorecidos como una obligación y un deber constitucional.
Fernando Fiorillo, bien podría calcar el proyecto de desarrollo del Distrito de Baranquilla, aprovechando su posición geográfica y su población, a su vez liderando proyectos ambiciosos en materia ambiental y ecológica con el firme propósito de recuperar el brazo del Río Magdalena con el fin de rescatar el caño de Soledad y convertirlo en el más importante centro de acopio para el intercambio comercial ribereño y departamental lo que activaría la economía en la producción del sistema agrícola.
Estas políticas públicas la puede ejecutar un gerente público con las condiciones académicas y la experiencia en la ejecución de presupuestos territoriales mediante un proceso de planeación estratégica que organice y proyecte al municipio como una gran cuidad y deje de ser Soledad una aldea para pocos caciques.
El gerente público diseñará los planes estratégicos que le permitan sacar a Soledad del hueco fiscal en el que la han sumergido y desfalcado en la gestión inequívoca de la señora Alcira Sandoval y los gobernantes que la han antecedido, por lo que se hace necesario implementar un verdadero plan de saneamiento fiscal y recuperación del estado financiero de la ciudad y de tal forma poder organizar un ambicioso plan de inversiones en la municipalidad, dentro del marco de competitividad territorial e implementar políticas públicas que aunque parezcan decisiones impopulares ante algunos sectores sociales, se hacen necesarias con el fin de acabar o minimizar el desorden en materia de movilidad en razón de los motocarros y mototaxis, pero adelantando un plan de generación de empleo para estos sectores que queden cesantes al debilitar el sistema de transporte ilegal, que solo ha provocado el aumento del nivel de criminalidad a través de factores externos o dicho de otra forma fuerzas al margen de la ley que han venido enriqueciéndose ilegalmente para financiar una guerra inacabable mediante el microtráfico y el sicariato lo que ha desbordado los niveles de inseguridad en la ciudad con la complacencia de las autoridades administrativas, judiciales y policiales, que han permitido que fuerzas oscuras constriñan al sistema de motocarros para financiar una guerra sin limites con la escusa de resguardar su seguridad obligándolos a pagar un impuesto de guerra.
Ahora bien, el señor Fernando Fiorillo, como alcalde de Soledad, tendrá el deber legal y constitucional de organizar al Municipio como una gran ciudad, que necesita de un alcalde con autoridad, carácter y sin temores en la toma de decisiones para adoptar medidas impopulares pero necesarias y dejar los estigmas y paradigmas que ahora todos los pobres y familias de escasos recursos solo saben manejar motocarros y mototaxis lo que ha traído consigo el aumento del empleo informal y el más alto nivel de inseguridad, constituyéndose este gremio en presas fáciles y objetivos de presiones y amenazas por incumplir el pago sobre el impuesto de Guerra.
Si se acaba con el motocarro y el mototaxi se tiene que crear una política pública de empleo que beneficie a los conductores de motocarros y mototaxis, y que entre las condiciones se podría establecer que estos sean de Soledad y que los vehículos igualmente hayan estado matriculados en la ciudad.
Solo con este tipo de estrategias se lograría disminuir los índices de criminalidad en la ciudad de Soledad, y que de manera tecnológica y operativa se cree el primer laboratorio sofisticado de criminalística y organismos de inteligencia para contrarrestar a los factores externos y desmantelar todas estas estructuras al margen de la ley, por lo menos de Soledad.
En el Distrito de Barranquilla, se logró desvertebrar a tiempo el sistema de motocarros y minimizar el sistema mototaxis, para poder tener un Distrito organizado en materia de movilidad y se estableció un plan de generación empleo en la capital del Atlántico, por tales motivos los expertos en procesos políticos han precisado muy categóricamente que la persona que tiene el perfil, la autoridad, el carácter, la idoneidad de un Gerente Público, es el señor Fernando Fiorillo, a su vez se constituiría en el candidato de mayor opción para ser el alcalde de Soledad, no existiendo un liderazgo de tales estirpes y condiciones en la municipalidad para asumir el mandato constitucional, en tal sentido Fernando Fiorillo, podría vivir la misma experiencia política dentro de la función pública de Alejandro Char en el Distrito de Barranquilla, no tendría Fernando Fiorillo, candidato valido que le pueda medio hacer mofa y menos intimidarlo política, financiera y operativamente, para confrontarlo por la alcaldía de Soledad.
Soledad está a orillas del Río Magdalena, lo que permitiría hacer un gran puerto fluvial conexo a la Avenida del Río en el Distrito de Barranquilla, al igual se podría construir un parque ecológico y convertir a Soledad en un epicentro turístico que involucre a todos los municipios ribereños con gestiones importantes en Cormagdalena en materia de proyectos estratégicos.
Recuperar el Mercado Público, sería un proyecto de gran relevancia como intercambio comercial de productos agrícolas en el Departamento del Atlántico y otras regiones de gran producción agrícola, en fin son muchas las inversiones del novel estratégico que se pueden gestionar pero si no hay voluntad política, gestión y administración de los recursos públicos, con un gerente que tenga la visión de convertir a Soledad, en la ciudad cosmopolita en la Región Caribe y porque no del orden nacional, como ejemplo de desarrollo territorial.
Si Soledad, no es administrada como Gerencia Pública y por un alcalde comprometido con la ciudad, idóneo en la administración de los recursos públicos y con una visión estratégica en la planeación territorial, seguirá siendo el foco de la corrupción y la cueva de los ladrones de mayor peligrosidad en la función pública.


Para emprender una lucha frontal contra la criminalidad y estructuras al margen de ley en Soledad, se necesita de un alcalde con autonomía, criterio, temple, responsabilidad, decisión carácter, sin ningún tipo de temores y con la firme convicción que es el alcalde de Soledad y no una marioneta del poder político y económico de Soledad.






