El control del poder en el régimen de Maduro se mantiene. Delcy Rodríguez asume la presidencia.
Quienes han celebrado la caída del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, han hecho una radiografía distinta a lo que está sucediendo con la captura del presidente de Venezuela Nicolás Maduro, por el gobierno de Donald Trump.
La oposición no asume el poder debido a que la Constitución Política de Venezuela no lo permite, en las faltas temporales y definitivas del presidente el cargo lo asume la vicepresidenta, en el caso de Nicolás Maduro, la vicepresidenta Delcy Rodríguez, asumirá la presidencia interinamente hasta que se resuelva la situación del proceso de Nicolás Maduro en Venezuela, si es condenado, la Asamblea Nacional determinará la falta absoluta o definitiva y en ese caso la vicepresidencia queda como presidente hasta que se convoque a elecciones atípicas, que será n el término de 30 días.
Así queda la cúpula del régimen de Nicolás Maduro
Delcy Rodríguez, la siguiente en la línea de mando del régimen
La actual vicepresidenta de Venezuela es la primera en la línea de sucesión constitucional y una de las figuras más representativas del chavismo tras la detención de Nicolás Maduro. De hecho, Rodríguez fue la encargada de iniciar el trámite del decreto de estado de conmoción exterior para adoptar medidas tras los recientes operativos estadounidenses.
La abogada de 56 años ha ocupado cargos estratégicos como ministra de Relaciones Exteriores, presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente y ministra de Finanzas, hasta consolidarse como una de las figuras más cercanas a Maduro. Ahora, tal como establece la Constitución de Venezuela, en su rol como vicepresidenta tendrá que asumir el más alto cargo ante la posibilidad de declarar vacancia presidencial.
Diosdado Cabello, la ‘mano derecha de Nicolás Maduro’
El actual ministro del Interior, Justicia y Paz ha sido una de las figuras más representativas del chavismo en lo corrido del siglo y uno de los hombres con mayor ascenso político en el régimen. Como militar retirado y participante del intento de golpe de Estado junto a Hugo Chávez en 1992, ha sido presidente de la Asamblea Nacional, gobernador de Miranda y vicepresidente.
En los últimos años, Cabello se ha consolidado como el número dos del poder en Venezuela. En su rol como ministro del Interior, controla entidades de seguridad interna y es responsable de entidades estratégicas a nivel nacional. Además, tiene un programa propio en la televisión estatal, como parte de las principales actividades de propaganda del régimen.
Vladimir Padrino, el pilar militar del régimen
Vladimir Padrino López es uno de los militares más poderosos de Venezuela y una pieza central en la supervivencia del chavismo durante la última década. Al frente del Ministerio de Defensa desde 2014, se ha consolidado en un rol clave para garantizar la lealtad de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en momentos complejos para el régimen.
El ahora ministro ha sido catalogado como una figura representativa para reaccionar ante el golpe de Estado contra Hugo Chávez en 2002, que finalmente fracasó. Desde su llegada al cargo, Padrino ha ampliado su influencia más allá del ámbito militar para asumir posiciones destacadas en sectores estratégicos y en la administración de empresas estatales.
Jorge Rodríguez, el alfil de Maduro en la Asamblea Nacional
En el contexto actual, Rodríguez aparece como el segundo en la línea de sucesión si Delcy Rodríguez no pudiera asumir. Su fortaleza en la posible reorganización radica en su capacidad de negociación y en su conocimiento del funcionamiento interno del régimen, aunque su margen de maniobra estará condicionado por los intereses de quienes dirigen los sectores militares y de seguridad.
En caso de que la vicepresidenta Rodríguez se aparte del poder, su hermano Jorge asumiría la presidencia temporalmente para convocar a elecciones. Ante la ausencia de Maduro, la Constitución establece que los hermanos Rodríguez podrán permanecer por 180 días en el alto cargo hasta que la Asamblea Nacional decida si se declara falta absoluta del primer mandatario.
Tarek William Saab, el operador judicial del régimen chavista
Durante su gestión, la Fiscalía ha encabezado procesos penales contra dirigentes opositores, activistas sociales y militares disidentes. Organismos internacionales y gobiernos extranjeros han señalado a Saab por el uso del aparato judicial como herramienta de persecución política en estrategias como la promoción de la orden de captura contra Edmundo González.
“Le pido a las Naciones Unidas que se pronuncien. ¿Dónde están los organismos internacionales de Derechos Humanos? Que se pronuncien en relación a estos ataques cobardes que han causado víctimas mortales de inocentes“, indicó Saab, tras la captura de Nicolás Maduro por orden de Donald Trump.
Lo único que cambia es la captura del presidente Nicolás Maduro y en su defecto asume el cargo la vicepresidenta Delcy Rodríguez, de acuerdo a los preceptos de la Constitución Política en Venezuela.







